miércoles, 24 de noviembre de 2010

ASÍ NACIÓ SONY

A sólo un año de Hiroshima, en el tercer piso de un edificio calcinado por la guerra, se reunía un pequeño grupo de jóvenes optimistas para fundar una empresa de alta tecnología. Uno de ellos, se llamaba Akio Morita, un prometedor ingeniero de apenas veinticinco años. Hoy, la pequeña compañía se ha transformado en una de las corporaciones internacionales más poderosas del mundo: Sony.

Por supuesto, pasaron muchas cosas en el medio. Comenzando por aquella brillante idea de Morita, cuando en 1950, él y su equipo crearon el primer grabador de cinta magnética. Eso sí que fue algo realmente grande. Treinta y cinco kilos de peso y con forma de cajón.

Obviamente, Morita y su equipo también crearon la primera cinta magnetofónica, para lo cual se valieron de largas tiras de celofán de un cuarto de pulgada cortadas a mano con hojas de afeitar y recubiertas con diferentes materiales. Luego, en la década siguiente, entre otras pequeñas ideas por el estilo, aquellos inquietos chicos de Sony crearon el primer televisor a transistores. Y apenas unos años más tarde, desarrollaron la primera videograbadora compacta del mundo.

En el '68, los terribles muchachos revolucionaron la televisión de color creando el espectacular tubo Trinitron, que se basa en un sólo cañón lumínico que dispara los tres colores que forman las imágenes.

Pasaron unos años. Una calurosa mañana de 1979, Morita salió a correr y tuvo ganas de escuchar música mientras transpiraba. Eureka. Inventó el Walkman. Unos meses después, él y su gente crearon el nuevo formato en video, revolucionando el mercado con su cinta de 8 mm y alta resolución de imagen. Y siguieron adelante. Muy adelante. En 1980 Sony fue una de las dos marcas que desarrolló el prototipo del compact disc con su correspondiente reproductor. Estaban frente al comienzo de la era de la digitalización en imagen y sonido. Y no tardó en llegar la gran idea que, en poco tiempo, cambiaría la forma de trabajar de millones de operadores de computadoras: el CD-ROM. El gran aporte de Sony al mundo de la informática.

Entonces, como era de esperar, pronto le llegó la hora al maravilloso MiniDisc: el disco óptico compacto que puede ser regrabado más de un millón de veces sin alterar su calidad de reproducción. Deberíamos pasarnos casi 300 años de nuestras vidas grabándolo una y otra vez. Sin comer y sin dormir. Y de generación en generación.

Hace unos, quienes siempre acompañaron a Morita dieron a conocer sus planes para desarrollar el primer DVD (Videodisco Digital). Con él, los videos hogareños tendrián la forma y el sonido de un CD y la perfecta imagen de un disco láser.

En fin, convertirse en líder mundial en tecnología electrónica es algo muy simple. Sólo hay que contar con un pequeño capital en yens, trabajar muchísimo durante muchísimos años, tener un par de buenas ideas y esperar que ocurra un milagro. El milagro japonés. O el milagro Sony.

Fuente: Taringa

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