sábado, 7 de noviembre de 2009

DIEZ CONSOLAS QUE FRACASARON

El joven mercado de los videojuegos, asentado desde hace muy poco, ha vivido las frustradas intentonas de múltiples compañías por sacarle partido al negocio. Aquí se citan los diez mayores fracasos.

  1. Virtual Boy: Una consola que lanzó Nintendo en 1995 nacida fruto del interés de aquel momento en la realidad virtual. Con un visor a modo de pantalla, el invento mostraba juegos en unas 3D bastantes conseguidas, pero que sólo tenían dos colores: rojo y negro. Entre los pocos videojuegos que vieron la luz hubo un Mario Tennis y un Tetris tridimensional. Debido a su escaso éxito, la consola no llegó a Europa.
  2. Atari Jaguar: Tras muchos años en el negocio, con auténticos clásicos del sector como la Atari 2600, la compañía intentó hacerse un hueco en la generación de 32 bits que nacía con la Saturn de Sega y la PlayStation original. La pésima campaña de marketing de la Atari Jaguar, lanzada en 1993, contribuyó a que la consola no pudiese competir con la reputación que Sega y Nintendo tenían por aquel entonces.
  3. 3DO: La 3DO Interactive Multiplayer de Panasonic tuvo una vida muy similar a la de la Jaguar de Atari (ambas duraron un suspiro). Nació en 1993, en el mismo contexto sobresaturado de consolas, con las mismas pretensiones y el mismo resultado: un fracaso casi inmediato. Aunque fue diseñada por el fundador de Electronic Arts (Trip Hawkins), se convirtió en la primera consola de 32 bits en salir al mercado y gozó de una gran promoción, su elevado precio y la inexperiencia de Panasonic en el negocio supusieron una caída prematura para la 3DO.
  4. Sega 32x: Uno de los batacazos más sonados. La Sega 32x (lanzada en 1994) no era una consola al uso sino un accesorio que convertía a la Mega Drive en una máquina de 32 bits. Se trató de un intento de la compañía japonesa de adelantarse a la nueva generación y ganarle algo de terreno a su gran rival, Nintendo y su Super NES. Sin embargo, la jugada le salió mal a Sega, ya que los jugadores prefirieron esperar a las nuevas consolas y, hasta entonces, la Super Nintendo siguió reinando entre las máquinas de sobremesa.
  5. CD-i: El CD-i o Compact Disc Interactivo es el nombre del aparato multimedia que Philips lanzó al mercado en 1991. La compañía insistió en promocionar la máquina hasta 1998, pero las ventas siempre fueron un desastre. Pensado para realizar múltiples tareas (reproducir música, usarse como herramienta educativa, etc.), el CD-i nunca fue considerado como una verdadera consola. Entre los pocos videojuegos que vieron la luz, hubo tres basados en la franquicia Zelda. A cambio, Nintendo (propietaria de la franquicia) contaría con la ayuda de Philips en el desarrollo de la unidad de CD para la Super Nintendo. Finalmente, ni la unidad de CD salió ni los citados Zelda triunfaron (Nintendo ha renegado de ellos).
  6. Pippin: La curiosa unión de Apple y Bandai en 1995 dio lugar a este reproductor multimedia que pretendía ser un ordenador barato orientado principalmente a los videojuegos. Nuevamente la inexperiencia de ambas compañías en el sector y el resto de consolas del mercado (mejores, más baratas y centradas únicamente en los videojuegos) dieron al traste con las intenciones de Apple. 
  7. Mega-CD: Otro de los intentos frustrados de Sega por adelantarse a su tiempo. Ya se veía que el cartucho tendía a desaparecer y que lo que dominaría el mercado serían los CDs, así que la compañía creo este accesorio para su Mega Drive en 1994. Los discos podían almacenar mucha más información y ofrecían efectos hasta entonces nunca vistos en consola alguna, pero el Mega-CD no consiguió un catálogo a la altura y quedó siempre relegado a la sombra de la Super Nintendo y la propia Mega Drive. Posteriormente, con la salida del Sega 32x, los tres aparatos (Mega Drive, Mega-CD y 32x) podían fusionarse al más puro estilo transformer.
  8. Turbografx: Con un chip gráfico de 16 bits, esta consola de NEC apareció en 1987 en Japón, donde tuvo un tremendo éxito. Pero la fortuna se quedó en tierras niponas, ya que en EE UU (a donde llegó en 1989) y en Europa (1990) las ventas fueron un fracaso. ¿Los motivos? Una mala estrategia comercial y la inminente salida de las consolas de 16 bits Mega Drive y Super Nintendo.
  9. Lynx: Una consola portátil de 8 bits de Atari lanzada en 1989, fue la primera con pantalla LCD en color, tenía retroiluminación y sonido estéreo. No pudo con sus rivales, la Game Boy de Nintendo y la Game Gear de Sega, que eran más baratas, más pequeñas, tenían un catálogo de juegos más completo y sus baterías (al menos en el caso de la Game Boy) duraban más.
  10. Dreamcast: El fracaso más llorado por aficionados y por industria, ya que la Dreamcast fue realmente una muy buena consola. Técnicamente muy superior a las máquinas del momento, sufrió la mala fama de los experimentos previos de Sega (Mega-CD, 32x y quizá también Saturn). Esa mala imagen la convirtió en la última consola desarrollada por la compañía hasta el momento. Tuvo tres años de vida, en los que vio nacer joyas como el juego Shenmue y su secuela. Aunque la consola dejó de desarrollarse en 2001, actualmente se siguen lanzando juegos para ella en Japón. Además, ha mantenido a toda una legión de seguidores que hacen que la demanda de la Dreamcast siga siendo alta en todo el mundo.
Fuente: 20minutos

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